jueves, octubre 02, 2008

Chile se pega un balazo en el pie.

Chile se pega un balazo en el pie.
El escenario de crisis que vive Chile, con una bajísimo crecimiento, un desempleo en constante aumento, con las pequeñas y medianas empresas destruidas, las clases medias despedazadas, mientras los más humildes son sumidos en la miseria, solo se puede ver agravado por la volatilidad que producen las turbulencias norteamericanas.

Esta crisis, al igual que lo que sucedió con la Asiática, da al Gobierno una salida política para culpar a la situación interna a los sucesos internacionales, pero, dados los precios del cobre, el crecimiento sostenido del mundo y la aplicación de medidas internas absurdas, son claramente una excusa mediocre.

Hoy la UF sobrepasa la barrera sicológica de los $21 mil, lo que pone en serios problemas a los deudores, sean estos habitacionales, comerciales o industriales, lo que sumado a las severas restricciones que está manifestando el mercado de los créditos puedes ser una mezcla explosiva que intoxique la vida de los chilenos.

Los índices nacionales de manera persistente demuestran un fenómeno de declinación, paralización, que es un claro síntoma de desaceleración y estancamiento, lo que se ve, además, incentivado por una política tributaria demencial, por lo menos en lo que respecta a la energía, que solo augura que sigan subiendo los precios.

A pesar de remuneraciones miserables la economía nacional muestra un grado avanzado de deterioro de la competitividad, lo que sin duda es grave, sobre todo en momentos de ajuste mundial que deben implicar cifras de crecimiento menores y contracciones de los mercados consumidores globales.

Nuestros Gobernantes se muestran tranquilos, claro a ellos con remuneraciones privilegiadas y con gastos de representación abultados, poco les afectan los vaivenes económicos, pero al ciudadano común se le está produciendo un forado impactante en los bolsillos producido por los imparables aumentos de sus costos.

La falta de iniciativa oficial, mezclada con el manejo de un sistema económico que sostiene que no les gusta, aunque traten de vestirse con sus resultados, y con el agregado de una sorprendente incapacidad de gestión, además de una corruptela atroz, no augura precisamente posibilidades de mejoría.

Los niveles de precio que alcanzará mañana la gasolina, y todos los combustibles derivados del petróleo, que ya se comieron los miles de millones del fondo de estabilización y la miserable rebaja provisoria de los impuestos, debe llevar al país a exigir el fin del especifico, un impuesto abusivo y retardatario.

Chile con políticas timoratas, desaprensivas y estatistas se está dando a si mismo un balazo en el pie, que además de hipotecar el futuro de la Nación esta robando las esperanzas de los más jóvenes y condenando a la miseria a los que entregaron su vida a la producción, viviendo ahora de pensiones misérrimas

EMPELOTANDO A LAGOS